Watchmen

watchmen1Las adaptaciones son uno de los grandes cotos de caza para aquellos con predisposición a dejar a caer de un burro a cualquier cosa que no sea respetar escrupulosamente la imagen mental que uno se ha formado. Otra variante es no acudir necesariamente a la obra (normalmente) literaria sino a una adaptación previa que por lo que sea es una debilidad particular. Y luego ya entraríamos en el pantanoso (y tan habitual últimamente en cierto tipo de cine) terreno del remake. Vale que luego haya otros elementos de las propias películas que avalen el destrozar con alevosía el acoso y derribo al que son sometidas, pero muchas veces el prejuicio inicial es tan enorme que eso queda en un plano secundario. El mundo de los cómics es una de las principales fuentes de inspiración actual de Hollywood, poco importa que no sea muy conocido o ni siquiera haya llegado a publicarse, ya casi cualquier cosa vale para hacer una película. Y lo raro era que con el aluvión de cómics cinematográficos que nos iban llegando nunca terminase de concretarse el caso Watchmen, unánimemente aclamado e incluso elegido como una de las cien mejores novelas escritas en inglés desde 1923, y novela a secas, no ese concepto embellecedor de novela gráfica.

La verdad es que no fue por falta de intentos que no llegásemos a ver una película de Watchmen, ya que prácticamente desde su aparición en el mercado se ha intentado realizar una película de la obra cumbre de Alan Moore (aunque un servidor defiende la supremacía de V de Vendetta), pero diversos problemas para conseguir un guión a la altura y con otros elementos (la pifia de Warner de no asegurarse con contar con todos los derechos de adaptación y la millonaria suma que ha tenido que pagar a Fox por no hacer nada es algo ya legendario) hizo que el proyecto fuese pasando de mano en mano hasta que entró en escena Zack Snyder. Puso tantas ganas en llevar el cómic a la gran pantalla y, sobre todo, tal fue el éxito de ese derroche de testosterona que es 300 que hubo quien aceptó. Desde entonces ha habido muchos miedos: ¿Se cargaría Snyder el original?, ¿Hasta qué punto tendría libertad para hacer la película a su gusto?, ¿Conseguiría solventar su escasa capacidad para el desarrollo de personajes?, ¿Sería al menos una buena película aunque fallase como adaptación como fue el caso de V de Vendetta?, ¿Nos conformaríamos con al menos no querer asesinar a medio universo y echar pestes de todos los implicados como estaba claro que haría Alan Moore fuese como fuese la película? Pues la respuesta a eso y alguna cosa más a continuación.

Seguro que hay quien ha sido víctima de cierto aluvión de comentarios sobre las ganas que tienen por ir a ver la photo_16_hirespelícula, pero sigue sin saber exactamente de qué va, vayan por esas personas este párrafo (el resto pues podéis saltar al siguiente, la verdad). Érase una vez que el mundo como nosotros lo conocemos no existe. USA ganó la guerra de Vietnam, Nixon fue elegido presidente por tres ocasiones y más elementos políticos que cambian. ¿A qué se debe el cambio? Pues a que los superhéroes realmente existen y han decantado la balanza del lado americano durante múltiples décadas. No obstante, el propio Nixon los forzó a abandonar ese poco agradecido trabajo de salvar al mundo y unos murieron, otros llevan una vida de amargados, algunos se resisten a abandonar la protección social y hasta hay uno que ha amasado una fortuna a costa de su imagen heroica. Dentro de este panorama, uno de ellos es asesinado por un misterioso asaltante. Nadie parece realmente interesado en descubrir los motivos detrás de su muerte salvo Rorschach, un demente la mar de violento que defiende un retorcido sentido de la justicia. Él cree que a alguien le ha dado por asesinar a superhéroes. ¿El motivo? Quizá la inminente guerra nuclear que puede destrozar repetidas veces la raza humana. Investiga que te investiga la cosa se complica, la aniquilación total se aproxima y la misteriosa mano negra sigue haciendo de las suyas mientras algún superhéroe sosainas se decide a volver a lo único que se le da bien. Para saber más (y también aclarar un poco más el dibujo un tanto ligero que he hecho de la historia) os toca ver la película o, la opción realmente inteligente: Leeros el cómic de una vez, panda de vagos :P

No me cansaré de repetir que mi gran temor hacia Watchmen estaba en su director, porque el desarrollo de personajes era algo fundamental y seguramente ese sea el mayor punto débil de Snyder junto a su excesiva predilección por los ralentíes (algo que también hace acto de presencia aquí, pero bueno, no llega a hacerse demasiado molesto). Por lo pronto alegrarme de la notable libertad con la que ha contado. Cierto que no ha podido estrenar su montaje deseado (aunque a ver quién es el majo que aguanta tres horas y media de película), pero sí ha photo_59_hires1podido introducir más sangre de la esperada, momentos desagradables (para algunos, yo estaba aplaudiendo por lo bajini), sexo (aunque el encuentro sexual con el Hallelujah de fondo me resulta absurdo más allá del instante fogonazo) o mostrar repetidas veces al Dr. Manhattan completamente desnudo (sí, de frente también, aunque se haga un poco de rogar). El problema es que Snyder no ha sabido o no ha querido lidiar correctamente con esa libertad al convertirse en un esclavo del cómic. La práctica totalidad de momentos inspirados es cierto que provienen del original de Alan Moore (creo que en esa línea la mejor aportación son los estupendos títulos de crédito iniciales), pero hay que saber distinguir lo que funciona de lo que no funciona en una adaptación. Cierto que soy un gran defensor de la traducción cinematográfica de Sin City (llamarlo adaptación está fuera de lugar), pero guste o no a los fans de la obra de Frank Miller aquella es una obra mucho menor en lo referido a las aspiraciones y la versión para cine no aguanta por igual el mismo tipo de aproximación. Que sí, que en Watchmen hay cambios (por mi parte hubiese preferido que el aviso a Ozymandias lo hubiera hecho Rorschach como pasa en el cómic y no el sosainas del Búho Nocturno, pero no es ni mucho menos una ofensa) y cosas que se eliminan, pero fácil un 90% de lo que hay en la película está sacado literalmente del cómic.

¿Cuál es el resultado de apoyarse tantísimo en el cómic cuando es una obra tan densa? Pues para empezar un atasco narrativo de tres pares de narices. La historia no progresa de forma natural, sino que se detiene cada dos por tres en detalles relevantes (pasado de los personajes, reflexiones o al menos un intento de ellas), pero cuya ubicación resulta errónea. Hay quien consideraría el comentario de Terry Gilliam de la necesidad de convertir Watchmen en una miniserie de varios capítulos una aberración, pero visto lo visto hubiese sido un acierto tremendo. Se reorganizan elementos (no puede ser que mediada la película aún se anden con presentación de personajes cuando éstos llevanphoto_78_hires1 pululando por ahí desde el principio), se priorizan unos sobre otros (la relación entre Espectro de Seda con su madre y el misterioso secreto de su pasado llega a funcionar en el cómic, pero en la película es una subtrama que roba injustamente tiempo a otras como, por ejemplo, las motivaciones del villano) y se incide más en las grandes frases filosóficas que se sueltan cada cinco minutos más o menos, porque resultan tan rimbombantes como superficiales. Snyder y sus guionistas han pensado que mejor tocar poca cosa para no arriesgarse a ser lapidados por los fanboys, pero éstos se quejarán igual, que aún recuerdo el comentario de un par de desconocidos mientras luchaba por recuperar mi teléfono móvil sobre qué se habían ventilado medio cómic para la película. Se ve que les parecía poco la escasa valentía de Snyder para ofrecer su propia versión de la historia y querían una transcripción total. Esperemos que esa versión extendida que tengo serias dudas de ver jamás mejore huecos narrativos y no se dedique a añadir nuevas subtramas sin ton ni son, aunque reconozca que echase de menos los elementos cortados del gran Rorschach.

Uno de los principales problemas que contamina la película es la diversidad de interés de cada uno de los personajes, porque a pesar de ser algo obvio que ya sucedía en el cómic aquí está mucho más acentuado. Los personajes agradecidos de hacer son sencillamente los mejores (hablo de Rorschach y El Comediante), aunque curiosamente sea Rorschach el que se ha visto más afectado en lo referente a elementos cortados respecto al cómic. Su faceta sin máscara como manifestante queda aquí reducida a una aparición fugaz (la primera vez que sale con el rostro al descubierto). Ayuda a que sean los más interesantes que no se anden con dilemas morales discutibles (todo lo de Búho Nocturno sobre no terminar de decidirse a volver a las andadas es muy aburrido), aunque a cambio sus acciones sean, siendo generosos, muy discutibles. Pero eso es lo que uno quiere, salirse de la típica investigación cansina y meterse en berenjenales de mucho cuidado y eso es lo que ofrecen Rorschach y El Comediante. Uno en el presente investigando la muerte del segundo y éste en el pasado llegando a ser capaz de disparar a sangre fría a una mujer embarazada.

photo_82_hiresEl problema es, de nuevo, el exceso de fidelidad respecto al cómic. No se opta por potenciar claramente ninguno de los personajes, sino que todos tienen el flashback de turno para aclararnos cosas de su pasado y ellos llegan a funcionar como pieza fuera de la película, pero dentro de ella provocan baches de ritmo impresionantes. Tampoco ayuda demasiado el desigual trabajo de los intérpretes. Los hay que resultan sosos (Patrick Wilson), un poco fuera de lugar (Malin Akerman, a la cual aún le vienen grande los papeles de peso), que dan un tono inadecuado a su actuación (Matthew Goode, aunque al pobre no le ayuda nada lo mal dibujado que está Ozymandias) o con una extraña mezcla de trascendencia y apatía (Billy Cudrup, sobre el que cae buena parte del peso filosófico de la película, pero éste no va más allá de frases muy trascendentales, pero sin ningún tipo de background). En el lado positivo destacar a Jackie Earle Haley, el cual compone un Rorschach difícilmente mejorable (los pocos elementos discutibles que hay provienen del guión, no del trabajo de la revelación de Juegos Secretos), y al muy televisivo Jeffrey Dean Morgan (especialista en interpretar personajes en cuya ausencia está su importancia, algo en lo que reincide en Watchmen) como El Comediante. Soy consciente de que puede parecer que confunda personajes interesantes con buenos trabajos de sus actores, pero es que sencillamente los personajes menores (aunque meter al Dr. Manhattan ahí es una salvajada) lo son aún más por el discreto trabajo de los actores.

Si por mi fuera me hubiera extendido lo indecible en varios aspectos señalados y entrado a rajar con spoilers a tutiplén, pero en mi empeño de ofrecer comentarios spoilers free voy a ir acabando ya. Watchmen no es una malaphoto_26_hires película, de hecho si la ves por primera vez con el radar fan (ser fiel = ser bueno) muy activado es posible que guste bastante y pases por alto los muchos problemas que padece, pero no hay que dejarse engañar. La película intenta coger todo el amasijo de elementos del cómic sin discriminar de ninguna manera o darles un orden más acorde al medio cinematográfico. Como es normal, si te inspiras tanto en una obra genial aparecerán momentos muy inspirados que hagan pensar en algo grandioso, pero también tiene una consecuencia negativa. Watchmen la película es una obra distante, obsesionada con su original hasta un punto que le hace convertirse en el homólogo de las reproducciones industriales de aquellos alimentos que se hacen harto populares. La apariencia puede ser idéntica, pero no el sabor. Y Watchmen se parece sobremanera al cómic, pero carece de su garra y profundidad por su propia cobardía a la hora de abordar la traslación cinematográfica. Con todo, el bagaje final no es negativo, sólo terriblemente decepcionante para lo que pudo haber sido y no es.