Buried, la película que no te puedes perder
El cine español parece que, al menos hasta cierto punto, va dándose cuenta de que los dramas sociales o los chocheos de directores que antaño gozaban de cierta reputación no interesan ya demasiado al espectador medio y se va apostando poco a poco por el cine de género. Y es que en las próximas semanas irán llegando a nuestros cines títulos como Agnosia (http://bit.ly/co6pU3), Los ojos de Julia (http://bit.ly/a1bkTT), La otra hija (http://bit.ly/asQQzy, aunque en este caso, el debut en los largometrajes de su reputado director, el
capital viene directamente de USA) o La sombra prohibida (http://bit.ly/9yTsCA). Sin embargo, el estreno más inminente es el de Buried, para la que se ha partido de un guión escrito por un estadounidense que nadie por aquellas tierras veía realizable en forma de película. ¿El resultado? Seguid leyendo
Delimitar el argumento de Buried es tarea sencilla, pero hacerlo evitando cualquier tipo de spoiler que limite hasta cierto punto la gran sorpresa que es ver la película sin conocer apenas detalles es bastante más complicado. Podemos decir que un hombre llamado Paul Conroy ha sido enterrado vivo con la única compañía de un mechero y un teléfono móvil (y también una especie de ¿barra de carbono?). Obviamente, a alguien no lo dejan en esas condiciones por mera casualidad o por una broma macabra, sino que es una nueva forma de secuestro para conseguir un abultado rescate. Y hasta ahí, porque Buried depende mucho de la efectividad de sus giros de guión para mantener atrapado al espectador y no voy a ser yo el que os estropee la gran experiencia que ofrece.
La duda que surge ante una película con estas limitaciones es saber si puede mantener enganchado al espectador durante sus noventa minutos de metraje. El guión del desconocido Chris Sparling nunca cae en ese problema porque ofrece suficientes giros para evitar que el espectador desconecte de la angustia del protagonista. Cierto que hay diversos elementos que pueden impedir conectar con la película (la cobertura del móvil, protagonista de un pequeño gazapo, es la más evidente), pero eso depende de la predisposición de cada uno. Por lo demás, Buried aborda
una enorme cantidad de géneros (drama, aventura, crítica social, terror, suspense e incluso ciertas acertados apuntes de humor que fueron el principal cambio que aportó Rodrigo Cortés, director de Buried, al guión) y todos ellos con gran efectividad.
La otra gran dificultad recaía en la labor de su director. ¿Sería alguien capaz de rodar un guión calificado de infilmable dándole además la fuerza necesaria para que el espectador sufra con el protagonista? La respuesta es un rotundo sí. La limitación espacial (ocasionalmente trampeada de forma evidente pero acertada) juega a favor de potenciar la capacidad agobiante del relato, algo en lo que también resulta decisiva la iluminación de la película, que hace de sus limitaciones (el mechero y la luz del móvil funcionan a modo de referencia) una gran virtud. Ya sólo el arranque de la historia tras los créditos iniciales es un gran
acierto para que estemos igual de desorientados que Paul Conroy. Hablaría algo más en detalle de ciertas escenas, pero es mejor vivirlas que leer una mera valoración de las mismas.
Y la última posibilidad de fallo estaba en la elección de Ryan Reynolds. Sinceramente, hasta la fecha sólo me había resultado convincente en un par de comedias románticas (la muy recomendable Definitivamente quizás y la bastante digna La proposición) y dudaba de sus recursos dramáticos. Un grave error (y es que no había visto de antemano The Nines, la muy singular película con un desenlace bastante polémico que fue la que hizo que Cortés quisiera contar con él), porque demuestra una gran capacidad tanto para mostrar los diferentes estados de ánimo del protagonista como para lograr la empatía del público con Paul Conroy (algo vital en este caso). Y uno realmente se cree que está sufriendo un calvario indescriptible.
En definitiva, Buried no es sólo una de las mejores películas que nunca vaya a ofrecernos el cine español, siendo también un brillante ejercicio de suspense capaz de sobrecoger al espectador con una logradísima sensación de angustia, algo a lo que ayuda tanto el brillante trabajo de puesta en escena de su director como la excelente actuación de Ryan Reynolds o incluso algo que suele pasar tan desapercibido como la iluminación. Ya tardáis en ir a verla cuando se estrene este próximo viernes 1 de octubre, que muy pocas películas de esta categoría se estrenan cada año. Eso sí, preparaos para pasarlo mal, porque eso es lo que busca y consigue Buried.


