Alex de la Iglesia deja la Academia por su desacuerdo con la ‘Ley Sinde’
Lo publica El Pais Digital, en una carta del propio Alex de la Iglesia, se confirma que deja el cargo al frente de la Academia del Cine Español. Tal dimisión se producirá tras la celebración de la Gala de los Goya de este año, el m0tivo, la llamada Ley Sinde que se aprobará en esta misma semana gracias a un pacto entre el Gobierno, el PP y CiU. Y lo hará reformada para contentar a todos… pero sin convencer ni a unos (internautas) ni a otros (creadores).
La principal novedad con respecto al texto presentado por el PSOE en el Congreso está en los plazos: la norma permitirá clausurar los portales en un plazo de entre 15 y 17 días. Y ofrecerá más garantías. La enmienda también contempla una mayor tutela judicial desde el inicio del proceso, cuando la Comisión de Propiedad Intelectual reciba una denuncia y haya que requerir datos como quién es el responsable del dominio, cuántos usuarios tiene u otros asuntos sujetos a confidencialidad. “Tal requerimiento”, reza la enmienda, “exigirá la previa autorización judicial de acuerdo con lo previsto en el apartado primero del artículo 122 bis de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa. Una vez obtenida la autorización, los prestadores estarán obligados a facilitar los datos necesarios para llevar a cabo la identificación”.
También se introduce en el texto el compromiso de adecuar el canon digital -interpretado por todos como una victoria del PP- a la reciente sentencia del Tribunal de Luxemburgo, que entendía que se aplicaba en España de modo indiscriminado al obligar a su pago a las personas jurídicas. El texto dice: “El Gobierno, en el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de la presente ley, mediante real decreto y con plena conformidad al marco normativo y jurisprudencial de la Unión Europea, procederá a modificar la regulación de la compensación equitativa por copia privada”. Las modificaciones estudiadas pasan por ampliar los colectivos exentos de pagar el gravamen por copia privada.
Por su parte, de la Iglesia reflexiona sobre la necesidad de un diálogo pausado en el que considera debe entrar, no como presidente, sino como cineasta: “Acabaré lo que he empezado, eso sí, no quiero decepcionar a los compañeros de profesión, y prometo no empañar la ceremonia con este asunto. Quiero que sea la fiesta que todos esperamos. El debate continuará, pero en un lugar adecuado. Después de la gala, dimito como presidente. Seguiré siendo miembro de la Academia, discutiendo y metiendo la pata como siempre, pero como director de cine, que es lo mío.”


