SITGES 2011 – DÍA 3: SITGES SE RINDE A BALAGUERÓ

Llegó el fin de semana a Sitges y con él uno de los grandes platos fuertes del Festival: “Mientras Duermes”. Un Auditori en el que no cabía un alfiler confirmaba que la expectación ante el nuevo trabajo de Jaume Balagueró era muy alta, pero, a juzgar por la gran ovación final, el director catalán ha superado el examen con nota. Y eso que la película pide al espectador un reto difícil: ponerse en la piel del villano, un portero que disfruta con el sufrimiento ajeno.

Toda la historia está contada desde el punto de vista de este personaje, pero, sorprendentemente, Balagueró y su guionista consiguen que el público sufra y entienda las motivaciones de este tipo a pesar de las mil y una perrerías a las que somete a su antagonista. Gran parte de que la jugada les haya salido redonda es mérito de Luís Tosar (¿alguien dijo Goya?), que construye uno de los personajes más memorables (y tristes) vistos recientemente en una pantalla.

Por si esto fuera poco, “Mientras Duermes” nos regala la set piece de suspense del año y un final demoledor y deliciosamente malsano (un compañero cronista lo comparaba, salvando las distancias, con el de “Los Sin Nombre” y no anda desencaminado…). En resumen, que yo que vosotros, correría al cine el próximo viernes y disfrutaría de este peliculón. Sin duda, lo mejor visto en el festival hasta el momento.

 

Como ocurre todos los años, en las secciones oficiales de Sitges siempre se cuela algún título que no tiene muchos elementos para suscribirse al fantástico. Si en la edición anterior fue “Twelve” de Joel Schumacher, este año le toca el turno a “Jane Eyre” de Cari Joji Fukunaga. Basada en la conocida novela homónima, cuenta la historia de Jane, una joven que entra a trabajar en la mansión del señor Rochester, con el que entabla una apasionada y, cómo no, tortuosa historia de amor.

Con una factura impecable (ojo a la fotografía de Adriano Goldman y a la música de Dario Marianelli) y una elegante puesta en escena, la cinta atrapa y se disfruta en todo momento, pero nunca llega a conmover todo lo que sus responsables pretenden. En gran parte porque sus protagonistas (magníficos Mia Wasikowska y Michael Fassbender) funcionan muy bien por separado, pero juntos no destilan toda la química que deberían.

 

Ya en el terreno puramente fantástico, se ha presentado “Hell”, ópera prima de Tim Fehlbaum, producida por Roland Emmerich. Teniendo en cuenta este dato, a nadie le sorprenderá que la película gire en torno al fin del mundo y la supervivencia al límite. Eso sí, con códigos muy distintos.

“Hell” es una propuesta mucho más cercana a películas como “La Carretera” o “A Ciegas”, que a los fuegos de artificio de “2012”. Y ése es el mayor acierto del film: recrearse en las calamidades de ese mundo apocalíptico (las tretas para buscar agua y gasolina, por ejemplo) y en los personajes que lo pueblan. Quizá se echa en falta algo de originalidad (su último tercio es un survival mil veces visto) pero, en conjunto, es un trabajo correcto e interesante.

 

Por último, y al igual que ayer, toca hablar de una sorpresa: “Guilty of Romance” de Sion Sono, que este año vuelve a Sitges (y por partida doble) tras presentar en la edición anterior la estupenda “Cold Fish”.

La trama sigue a Izumi, una mujer y ama de casa abnegada, y su particular descenso a los infiernos en el barrio de los hoteles del amor. Fascinante desde su impactante prólogo, la película seduce por su negrísimo humor y, sobre todo, por el retrato de un personaje tan contradictorio como realista. Y aunque al final el relato pierda un poco el rumbo, deja una estupenda sensación. Como mínimo la de haber visto un film radical y rabiosamente personal. Lo que ya es mucho.