Estreno: Los Idus de Marzo

Los Idus de Marzo, el nuevo trabajo de George Clooney detrás de la cámaraMientras sigue cosechando buenas críticas por su papel en “Los Descendientes”, George Clooney estrena este próximo viernes su nuevo trabajo como director, “Los Idus de Marzo”, de la que también es productor y coguionista y en la que además se reserva un jugoso rol secundario.

Inspirada en la obra teatral “Farragut North” de Beau Willimon, la película toma su nombre de la fecha en la que fue asesinado Julio César: el 15 de Marzo. Shakesperiano guiño a una historia de intrigas y traiciones que nos sitúa en las primarias de Ohio y en los avatares que sufre Stephen Meyers (Ryan Gosling), el idealista y entregado asesor de un candidato demócrata (Clooney).

Aún así, y como ya aclaró el propio Clooney cuando inauguró la pasada Mostra de Venecia, “Los Idus de Marzo” no es una película política. Es un relato sobre la moralidad y sobre lo que significa vender tu alma, y podría suceder en Wall Street o en el mundo del deporte. De ahí que, tras un primer acto más centrado en la campaña política, la trama se centre en abordar la pregunta en cuestión: ¿qué es más importante: la victoria o los principios?

Respaldado por un reparto de órdago (Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Evan Rachel Wood, Marisa Tomei, Jeffrey Wright, Max Minguella…), Clooney hace gala de una sobria y elegante puesta en escena que prioriza en todo momentos las miradas y silencios de sus estupendos actores. Pero entre todos ellos, es Ryan Gosling -el hombre de moda con permiso de Michael Fassbender- el que vuelve a demostrar un carisma fuera de serie.

Gosling, auténtico protagonista de la función, consigue hacer verosímil el arco emocional de su personaje y, sobre todo, estar a la altura de sus antagonistas. De hecho, es en su enfrentamiento con ellos cuando la cinta logra despegar el vuelo y alcanzar sus mejores momentos.

Claro que una vez digerida, no es difícil detectar que la película es mucho más básica y superficial de lo que su autor pretende. La eterna lucha entre los ideales y la ambición suena a algo ya muy visto y, lo que es peor, los recursos que utiliza para reflejarlos rozan lo folletinesco. Por ello, la sensación final que queda es que el mayor mérito de Clooney ha sido extraer lo mejor de sus intérpretes y, sobre todo, disimular las carencias de su propuesta a golpe de thriller.


Lo mejor: El cara a cara entre Gosling y Clooney.

Lo peor: Pese a su brillante envoltorio, es menos profunda de lo que parece.