WALL-E

PIXAR sigue con su suma y sigue de obras maestras de la animación.

Este verano nos han regalado la última de las geniales ideas que tuvieron sus creativos hace cosa de 8 años en una comida de celebración tras el éxito de TOY STORY (tal y como cuenta John Lasseter en los extras de MONSTERS INC). De aquella comida salieron las ideas para BUSCANDO A NEMO, MONSTERS INC, LOS INCREIBLES, CARS, RAT-TA-OUILLE y WALL-E (una comida bien aprovechada), y ya se sabe, que se deja lo mejor para los postres.

¿Qué nos cuenta WALL-E?
En el año 2700, tras cientos de solitarios años haciendo aquello para lo que fue construido -limpiar el planeta- el pequeño robot WALL•E (la abreviatura de Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) descubre una nueva misión en su vida (además de recolectar cosas inservibles) cuando se encuentra con un lustroso robot explorador llamado EVE. Ambos viajarán a lo largo de la galaxia y vivirán una emocionante e inolvidable aventura…

En esta ocasión es Andrew Stanton, responsable de BICHOS y BUSCANDO A NEMO, quien escribe y dirige esta maravilla animada.
Es una película adulta, reflexiva, que no busca el entretenimiento, pero que lo encuentra en cada fotograma.
Se nos presenta un planeta tierra apocalíptico, pero no por culpa de ninguna guerra nuclear ni nada de esto, sino por la dejadez de la propia raza humana, que prefiere esperar a que los problemas de contaminación se resuelvan solos o afrontarlos… y así como quien no quiere la cosa, el planeta se va al garete.
El único morador es un pequeño robot de limpieza que aún cumple su programa, limpiar, reciclar y ordenar toda la basura que encuentre, pero en 700 años ha aprendido y ha adoptado pautas de conducta casi humanas.
Este concepto, que bebe ineludiblemente de las novelas de Asimos, le da ese toque entrañable y genera varios gags cómicos muy acertados. Solamente con la presentación de este peculiar personaje se generan 40 minutos de auténtica obra maestra, no sólo de la animación, sino de la narración, pues no hay ni un solo diálogo.

La inclusión del personaje EVE y todo lo que desencadena cambia el concepto del film, pasando de ciencia-ficción pura, dura y sesuda a una película de acción “made in Pixar”. Se descuida un poco la historia, centrándose en una sola idea y dejando de desarrollar los personajes principales, pero el divertimento aumenta y capta la atención de un público un tanto más infantil, sin asquear al público adulto que venía alucinando con la primera parte del film.
La acción se hace más trepidante, se incluyen personajes humanos, y consecuentemente diálogos, se desarrolla un poquito más la idea del aprendizaje de pautas relacionales y sociales humanas por parte de los robots, aunque de manera más light, y conseguimos, con un final con moraleja ecologista, un producto mucho más que satisfactorio, una película encantadora y visualmente asombrosa, ingeniosa, conmovedora y divertida.

Lo mejor es que cuando finaliza el film (no hay sorpresa tras los títulos de crédito), sales de WALL-E con una sensación de lo más inusual: la de que acabas de disfrutar de un encuentro con un clásico imperecedero.

TITULO ORIGINAL WALL•E

AÑO 2008

DURACIÓN 103 min

PAÍS Estados Unidos

DIRECTOR Andrew Stanton

GUIÓN Andrew Stanton

MÚSICA Thomas Newman

PRODUCTORA Walt Disney Pictures / Pixar Animation Studios

WEB OFICIAL http://www.disney.es/FilmesDisney/Wall-E/