Eva Mendes, armas de mujer
Que Eva Mendes es una de las mejores más deseadas de Hollywood es un hecho que no hay que contrastar, que usa sus armas de mujer es algo que puede parecer obvio, pero leyendo esta semana foxnews.com, en una entrevista realizada a la actriz, así lo ha confirmado, alguna vez ha tirado de canalillo y minifalda para conseguir algún trabajo.
Además, la actriz de ascendencia cubana, ha declarado que mostrar su cuerpo no es un impedimento para ella, y que si el papel lo requiere no ve nada malo en ello… y nosotros que lo disfrutemos.
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The Spirit
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Mi primer contacto con el señor Frank Miller fue gracias a Daredevil. Al fin y al cabo, fue Miller el responsable de convertir al alter ego de Matt Murdock en uno de los superhéroes más fascinantes e interesantes de todo el universo Marvel, especialmente a partir del momento en el que asumió las labores de guionista además de dibujante, con el número 168 USA. Hasta ese momento, las historias del personaje habían discurrido por los derroteros típicos de los cómics Marvel de la época, pero desde que Miller tomara las riendas el personaje experimentaría una muy agradecida y afortunada metamorfosis. Y no sólo él, sino incluso adversarios tales como Bullseye o Kingpin, el cual se convertiría en uno de los villanos más carismáticos e interesantes de Marvel (más de lo que se había dejado ver al menos en las historias de Spiderman). Además de todo esto, a Miller le debemos la creación de Elektra, otro personaje clave en la historia de Daredevil, con el que mantendría una compleja, violenta, apasionada y trágica relación de amor imposible. Y por si todo esto no fuera suficiente, las mismas historias cambiarían considerablemente para mejor. Imbuyéndose de convenciones y fórmulas propias del género noir, y con un estilo visual muy cinematográfico, Miller esbozó algunos de los mejores storylines que haya tenido el placer de disfrutar en un cómic de superhéroes. Es probable, no obstante, que esto se deba al hecho de que, pese a los instintos agudizados de nuestro héroe y algún que otro elemento más, dichas historias distaban mucho de ajustarse a los parámetros característicos de ese tipo de cómics. En otras palabras, era un cómic de superhéroes que no parecía un cómic de superhéroes, lo cual, paradójicamente, constituye su mayor cierto como guionista de cómics.

