SITGES 2010 – 7ª JORNADA: LA CORRECCIÓN COMO NORMA
Tras las interminables colas y el lleno absoluto en los pases de los últimos días, el Festival de Sitges vuelve a recuperar la calma. El puente ha terminado y eso se deja notar en la afluencia de público, algo que un servidor agradece tras días en los que, nada más terminar una película, tenía que salir escopetado a coger sitio para la siguiente sin ni siquiera tiempo de ir al baño.
Anécdotas aparte, y antes de reseñar las cintas más destacadas de la jornada, permitidme una reflexión.
Muchos habréis notado que en la mayoría de las crónicas vengo empleando bastante el adjetivo correcta a la hora de definir una película. Esto es debido a que, en términos generales, casi todas las cintas que se están proyectando en el certamen están resultando ser eso, correctas, pero sin llegan a dejar huella. Un cine tan estándar que termina siendo algo frío e insípido (dos adjetivos que también utilizo mucho, por cierto).
Este es el caso de tres de los filmes proyectados el miércoles y que pertenecen a esa estirpe de películas que, sin llegar a ser fallidas, se olvidan nada más salir del cine.
Lee el resto de esta entrada »

