Bueno, pues al fin he podido concluir mi crítica sobre la última entrega cinematográfica del mago más famoso del celuloide…. De este siglo claro.
En esta ocasión se ha echado mano de David Yates como director y de Michael Goldenberg, bajo la estrecha supervisión del guión de la autora, para intentar arreglar el desaguisado creado por el anterior equipo técnico en la “mejor para olvidar” Harry Potter y el Cáliz de Fuego.
En esta ocasión se ha recuperado el espíritu de la notable tercera parte, El Prisionero de Azkaban, en un film oscuro, tenso, dramático por todo lo que está pasando en la dimensión mágica, el mundo esta cambiando demasiado rápido para asimilarlo, algunos intentan reforzarse para lo que se avecina, otros intentan ignorarlo, pero todo cambia… como entonces cambió.
En esta ocasión el libro ha sido carne de tijera para eliminar aquellas partes, numerosas, en las que se desarrollaban acciones paralelas de la vida y amoríos de un adolescente, que hubiesen alargado inexorablemente el film o le hubiese privado de cierta profundidad narrativa, es por esto, a mi modesto entender, que incluso esta adaptación supera al original. Se ha sabido captar la esencia de los hechos importantes que se desarrollan y se ha dejado algunos apuntes para los seguidores de las novelas, claramente reconocibles, para dar rienda suelda al frikismo más desaforado, es por esto, que si no ha leído la novela, no se perderá en el desarrollo de la acción como en ocasiones anteriores.
Pero a pesar de esto, y del metraje del film, la película queda coja en dos aspectos: los preliminares y el desenlace.
La presentación de la Orden del Fénix, su significado, sus integrantes, están poco desarrollados, son presentados muy de pasada, se le saca poco provecho narrativo a la estancia en la casa de los Black, y aunque se apuntan momentos interesantes, no se hace hincapié en aspectos muy importantes para el desarrollo de esta película y en la siguiente que se ha de rodar, como el personaje del elfo doméstico de los Black, Kreacher.
Y el desenlace en el ministerio de magia para mí es pobre, bien rodado, pero escaso. Tanto tanto “¿para esto?” pues sí señores, se quedó la cosa en agua de borrajas. El final del libro es extenso, tenso, bueno, bien desarrollado y bien narrado y se le podía haber sacado 15 minutitos más de metraje que hubieran engrandecido un final que no solo necesitaba fuegos de artificio más o menos elaborados.
Por otro lado, la parte central del film es notable. El personaje de Dolores Umbridge está magistralmente recogido, gran papel de Imelda Staunton. Así como el ambiente de desasosiego, dictadura marcial y total desamparo de los estudiantes, el sentimiento de soledad de Harry… todo bien presentado y bien desarrollado, aunque claro, la falta de acción mágica puede hacer lento el devenir del film, aunque a mí no se me hizo largo.
También me gusto mucho cómo se presentó el tema de las clases de magia que Harry da a sus compañero de clase, aunque el famosísimo “beso a Cho” es más rebuscado que un chiste de Chiquito de la Calzada, para nada creíble y forzado por la expectación de los fans, más si cabe, porque el personaje de Cho no había tenido ni un poquito de peso en filmes anteriores, cosa que no ocurre en las novelas.
Hablemos ahora de los actores.
Da gusto comprobar que no solamente se hacen mayores fisiológicamente los niños que venimos sufriendo o disfrutando en cada entrega, cada uno con desigual fortuna (la genética es así de jodida), sino que estos chavales se lo curran en el tema de la actuación, y es que han mejorado mucho su nivel interpretativo, sobre todo la tripleta protagonista, teniendo Daniel Radclife momentos de auténtica brillantez en la fase final del film.
Gary Oldman está en su línea, genial, le da el punto justo a su Sirius Black, de Imelda Staunton como Dolores Umbridge ya he hablado, lleva el peso del film ella sola, los profesores de Hogwarts en esta ocasión son meros muñecos de atrezzo, aunque la escena del aprendizaje de oclumancia con Snape (Alan Rickman) le da un puntito de dignidad a todo el claustro mágico. Sorpresa más que grata es el personaje de Luna Lovegood, interpretada por Evanna Lynch, en su primera aparición en un film (había aparecido en un par de programas de televisión sobre el personaje de Harry Potter como una simple aficionada a la saga mágica), dandole un puntito al personaje que sintetiza todo lo que el personaje literario tiene, esperemos que le den el peso que merece en posteriores películas.
En cuanto a los villanos, Ralph Fiennes es el perfecto Lord Voldemort, impecable, su sola presencia se come toda la pantalla, y no por sus artes mágicas, sino por sus artes interpretativas. El resto de villanos estan de decorado y poco más, muy desaprovechada la línea argumetnal de Bellatrix Lestrange y todo lo que conlleva, lástima, porque ver en acción a Helena Bonham Carter siempre es un placer.
En cuanto a la dirección, para mí es la que debía de tener, salvo los dos puntos flojos (aunque importantes) al principio y al final, sabe atrapar al espectador, transmitirle el ritmo cansino de la acción, parece que no se avanza, parece que queda mucho o que llevamos poco tiempo, sentimos la soledad del joven Harry… pero eso de lo que se trata, al final, cuando sales del cine, tienes una sensación positiva, y eso es por entero responsabilidad de David Yates que ya ha firmado la adaptación de la próxima novela El Príncipe Mestizo.
En cuanto a la ambientación, pues como he dicho en la línea del Príncipe de Azkaban, se juega muy bien con los colores fríos, los claroscuros, las luces veladas… es muy acertado pero poco innovador, aunque destacaría la excepcional ambientación de la sala de los misterios en el Ministerio de Magia, y sobre todo, la caracterización de Lord Voldemort.
En cuanto a la música, más bien irregular. Se ha recuperado el “Hedwig's Theme” compuesto por John Williams (leitmotiv de la saga mágica) y poco más. Queda bien en el film pero no tiene momentos destacables en ningún momento, tampoco es que las imágenes ayuden mucho, pero se podía haber hecho algo más por parte del señor Nicholas Hooper.
En cuanto al doblaje, se ha mejorado mucho con el tema, y este punto es algo que me gustaría destacar porque, las anteriores entregas eran de dudosa calidad en este punto, pero esta vez se ha hecho un casting de voces realmente acertado, destacando la incorporación de David Carrillo como la voz de Ron Weasly, el trabajo de Olga Cano como la voz de Dolores Umbridge y la mejora notable de Axel Amigo como la voz del propio Harry Potter.
En definitiva, es una película que se disfruta por ella sola, sin necesidad de ser fan de la serie o leer los libros (aunque ayuda claro está), más adulta, menos orientada al público infantil (ojo si vas con tus hijos pequeños), con menos juegos de artificio visual y más trama dramática, pero con el mismo espíritu que se apuntan en las mejores películas de la saga, que curiosamente son las entregas de número impar.

Comentarios (5)
nosotras te conocemos desde chiquito harri potter "chauuuuuuu"
Posted by valeria y angelina | 1 de Agosto 2007 a las 08:25 PM
Escrito el 1 de Agosto 2007 20:25
nosotras te conocemos desde chiquito harri potter "chauuuuuuu"
Posted by valeria y angelina | 1 de Agosto 2007 a las 08:25 PM
Escrito el 1 de Agosto 2007 20:25
nosotras te conocemos desde chiquito harri potter "chauuuuuuu"
Posted by valeria y angelina | 1 de Agosto 2007 a las 08:25 PM
Escrito el 1 de Agosto 2007 20:25
nosotras te conocemos desde chiquito harri potter "chauuuuuuu"
Posted by valeria y angelina | 1 de Agosto 2007 a las 08:26 PM
Escrito el 1 de Agosto 2007 20:26
hola harri con tu polola y hermayoni y el miedoso ron
Posted by Anonymous | 11 de Septiembre 2007 a las 06:46 PM
Escrito el 11 de Septiembre 2007 18:46